5/12/18

La Dramática Del Juicio Oral - Por Dr. Néstor Stingo

A continuación un excelente trabajo del Dr. Néstor Stingo, ex perito oficial del Poder Judicial De La Nación, sobre la participación de los peritos en los juicios orales. Si bien el artículo se encuentra referido a los peritos médicos, el contenido resulta aplicable a todas las profesiones.

La Dramática Del Juicio Oral
Por el Dr. Néstor Stingo

Profesor de Psiquiatría de la Universidad de Buenos Aires y ex Médico Forense del Poder Judicial de la Nación

A partir del año 1991 y por Ley 23.984, rige en la Capital Federal el juicio oral.
A este procedimiento judicial podríamos denominarlo la "dramática del juicio". Para no ser mal interpretado, voy hacer la siguiente salvedad: cuando hablo de dramática, lo hago en el sentido etimológico del término: como un suceso de la vida real, capaz de interesar y conmover vivamente. Interesa y conmueve tanto a los protagonistas como al público.

El testigo médico se interesa y, no hay duda, también se conmueve o conmociona. Su estado psíquico frecuentemente está invadido por distintos tipos de ansiedad. Se encuentra en un contexto con características peculiares o no familiares; éste es un contexto confrontacional encuadrado en un espacio y un tiempo (la sala de audiencias, fecha y hora de comienzo determinadas).
Los participantes de la escena son: el tribunal, el fiscal, el abogado defensor, el imputado y los testigos.

En dicho contexto cada una de las partes intenta sostener intereses e imponer opiniones, así como probar la falsedad de la otra o destruir sus argumentos.
Como ya mencioné, uno de los protagonistas del drama es el testigo médico, cuyas funciones son:

- Exponer las conclusiones de la peritación o relatar su intervención en determinadas circunstancias;
- Responder a las preguntas en relación con el estudio o la práctica realizada;
- Aclarar y fundamentar científicamente la intervención con motivo de su tarea profesional.

Esbozada una composición de lugar, mi interés es pasar a hacer referencia a las vivencias que experimentan algunos médicos frente a esta situación y de cómo pienso que pueden ser mejor sobrellevadas (abriendo así la posibilidad del intercambio con ustedes).

En el contexto al que hice referencia, el testigo pasa por estados emocionales diferentes. Podríamos asemejar esto a una situación de examen, una situación estresante. Probablemente exista un desajuste entre las expectativas y la realidad. En dichas circunstancias se somete a prueba la validez del informe que realizamos, se le buscan contradicciones y se nos plantean hipótesis que no incluyen todas las variables intervinientes, con lo que se corre el riesgo de parcializar la conclusión o llevarnos a la generalización de hechos particulares, pudiendo apartarnos de los sucesos individuales.

En el transcurso de la audiencia puede existir una desacreditación a nivel personal, a nivel de nuestras opiniones y aclaraciones, o de los instrumentos técnicos empleados en la peritación.

La situación es vivida como de antagonismo, oposicionismo o colisión; pues parece que uno debiera defenderse de un adversario o contrincante. A veces el testigo tiene la sensación de que lo quieren confundir, enredar, perturbar, desconcentrar y avergonzar, pues nota cierta hostilidad a su función, en la que observa que alguna de las partes desvirtúa sus dichos. Tal vez lo que debamos aprender es que en el rol de testigo se debe atravesar por esto.

Acontecimientos de esta naturaleza no se enfrentan de un modo neutral: todo acto humano se encuentra matizado por la afectividad. Cuando las demandas del entorno psicosocial son intensas y/o prolongadas, como en estos casos, se puede llegar a perturbar el equilibrio adaptativo y dar aparición al estrés.

La ansiedad es una forma de respuesta al estrés, caracterizada por: inquietud, intranquilidad, inseguridad y desasosiego, que puede llegar a la irresolución, inhibición y/o desorganización de la conducta. Estos estados pueden aparecer en el testigo, antes, durante o después del testimonio.

El momento de la espera puede estar embargado por una ansiedad anticipatoria, una fase preparatoria, un llamado a la acción. La tensión, la inquietud motriz y la incertidumbre de la que vendrá, configuran lo que podría denominarse "ansiedad paranoide", sembrada de dudas y cuestionamientos: como dije antes se asemeja a la situación de ser examinado. Imbricado a dicho cuadro pueden aparecer los afectos de bronca y rabia, cuando el tiempo de espera supera lo tolerable (ha habido esperas de ocho horas, postergaciones de días, etcétera). El tiempo de espera es directamente proporcional al sentimiento de peyorización y fastidio. A medida que aumenta la tensión, disminuye la concentración, aumenta el sentimiento de pérdida de tiempo, crece la fatiga y el embotamiento y la ansiedad se manifiesta en ráfagas de inquietud.

La ansiedad que describimos, con matices paranoides puede mantenerse durante la fase testimonial o desaparecer cuando se recibe un trato cordial en el recinto, lo que ayuda a sentirse cómodo y más relajado. Cuando la situación es intimidatoria, descalificante y perturbadora, puede conducir a la aparición de una ansiedad que podríamos llamar "confusional". Confusión en el sentido de pérdida de claridad del pensamiento, dificultad en la concentración, mayor posibilidad de respuestas poco claras, incompletas o tangenciales. La disminución de la lucidez puede hacer que se acepten hipótesis fuera de contexto.

Luego de finalizado el testimonio-interrogatorio, el testigo sale de la sala con el agradecimiento del tribunal y con la sensación de alivio "por haberse sacado un peso de encima"; en oportunidades sale con un sentimiento de futilidad y la mayoría de las veces con el cansancio producto del desgaste psíquico que acompaña al rol del testigo. Sin duda el juicio oral trae aparejado un costo emocional importante para el testigo-perito.

Ya hice mención de las sensaciones y vivencias que nos deja la experiencia del juicio oral. Debo decirles que he llegado a estas apreciaciones en parte por mi propia experiencia, pero además por la recolección de los datos que me aportaron otros peritos.

Ahora intentaré hacer un aporte, lo que considero elementos útiles para evitar, aunque más no sea en parte, las sensaciones desagradables.

Todos sabemos que si una persona tiene información sobre determinada situación, ésta le resultará menos estresante si puede adoptar las medidas necesarias como para enfrentarse a ella en mejores condiciones.

El testigo debe conocer los elementos formales que hacen al juicio oral y expresar las limitaciones que tiene la medicina y la psiquiatría en particular, en el diagnóstico de certeza de las afecciones o trastornos psíquicos de aquellas personas que debe examinar.

Debe tener presente que el ejercicio de la medicina consiste en una continua toma de decisiones, tanto diagnósticas como pronósticas, terapéuticas y periciales. Todos los médicos sabemos muy bien que entre lo cierto y lo falso hay toda una impresionante gama de matices. La tarea médica, tanto asistencial como pericial, se plantea por lo general en condiciones de incertidumbre o probabilidad más que de certeza. La certidumbre no caracteriza el contexto de la actividad clínica no pericial: por el contrario, suele ser una excepción. Se la debe considerar como un caso límite en el proceso lógico en la toma de decisiones, que en sí es probabilística. Al perito se le suele exigir que sus opiniones se encuentren en el nivel de la certeza y, como vimos, esto es casi excepcional.

Es importante hacer conocer el marco epistemológico o la postura científica en que nos situamos. Un fenómeno puede ser interpretado en formas diferentes, pues existen distintos métodos para arribar a diagnósticos o conclusiones. Es importante que nosotros mismos sepamos que como seres humanos somos falibles y no estamos exentos de subjetividad.

Diagnosticar y efectuar conclusiones periciales es elegir o decidir la opción nosológica o las afirmaciones conclusivas más probables entre todas las opciones posibles.

Creo que el procedimiento más adecuado es seguir las reglas de la teoría de la decisión racional, base lógica de la medicina actual. Los médicos creían y algunos hoy siguen creyendo que están en condiciones de resolver los problemas que le plantea la medicina mediante una lógica determinista, con dos únicas valencias: verdad o error, lo que es lo mismo que salud o enfermedad.

El médico creía y algunos siguen creyendo poder diagnosticar siempre con certeza si un hombre está enfermo o no, qué grado de enfermedad padece, qué pronóstico tiene. Esto suele ser también exigencia de los pacientes o de las partes en un juicio.

Muchas enfermedades no se dejan apresar en tan estrictas categorías, pero siempre existe el fácil recurso de etiquetarlas como esenciales o idiopáticas. Ejemplos de esto son la hipertensión arterial, las enfermedades psicosomáticas, la mayoría de los trastornos psiquiátricos, los trastornos funcionales, y podría seguir nombrando.

Esto nos hace pensar que este sistema lógico carece de flexibilidad, de amplitud y por lo tanto de verdadera utilidad.

Las respuestas apodícticas y absolutas no suelen ser útiles.

El modelo lógico que parece más conveniente es el probabilístico, ya que con él se pueden tomar en cada caso las decisiones más racionales, sean éstas probables o ciertas. Por "decisión racional" debe entenderse aquella que calculando las probabilidades de la mayoría de las opciones posibles ante un determinado hecho, elige la más conveniente, que habrá de coincidir con la probabilidad más elevada.



28/11/18

Evaluación Preliminar De Menores Víctimas De Abuso Sexual: SVA-CBCA – Pata Negra – CAT-A, CAT-H, CAT-S

En muchas ocasiones las denuncias por delitos sexuales cometidos en perjuicio de menores de edad son realizadas como consecuencia de que el niño comunica los hechos de abuso a diversas figuras significativas de su entorno y no sólo a alguno de sus padres.
Así es que muchas veces comienzan de esta manera los múltiples interrogatorios que practican sus familiares, maestros, profesionales de los gabinetes psicopedagógicos escolares y, también en algunos casos, se realizan evaluaciones psicológicas por el profesional que pudiera estar a cargo del tratamiento psicoterapéutico del niño.
Con respecto a todas estas posibilidades, debe tenerse presente y en cuenta que los repetidos e inadecuados interrogatorios y evaluaciones son susceptibles de producir distorsiones de importancia que serán capaces de afectar notablemente la validez de la declaración del menor en el momento de relatar los acontecimientos a los peritos designados para su actuación en Cámara Gesell.
Las evaluaciones previas a las que se realizarán en sede judicial deben ser realizadas evitando repeticiones innecesarias, inducciones, preguntas sugestivas, promoviendo el relato libre del menor, evaluando su nivel cognitivo, su capacidad para distinguir entre verdad y mentira, su habilidad verbal y para reconocer cantidades, temporalidad, conceptos relacionados con la ubicación de objetos en relación a otros, capacidad para identificar prendas de vestir, partes del cuerpo, etc.
La calidad del testimonio se relaciona con la exactitud, cantidad y relevancia de la información aportada, como así también su resonancia afectiva, y existe una diferencia entre los recuerdos derivados de sucesos internos de aquellos que se derivan de sucesos externos, es decir que existen diferencias entre los recuerdos que son producto de la imaginación de los que se encuentran originados externamente por ser derivados de la percepción.
La validez de una declaración se relaciona con la inmediatez con que se toman los testimonios y se realizan las evaluaciones periciales, ya que los interrogatorios reiterados, las evaluaciones inadecuadas y hasta el pensamiento constante sobre los acontecimientos resulta en la disminución de las diferencias entre lo imaginado y lo efectivamente percibido y vivenciado.
Así es que toda entrevista de evaluación preliminar no debe ser realizada por el terapeuta del niño, ni por los profesionales que integran el equipo psicopedagógico escolar. La entrevista que debe administrarse no tiene las características de una entrevista con fines psicoterapéuticos sino que debe realizarse conforme a un protocolo estructurado, el cual fue elaborado específicamente para obtener el relato, libre de sesgos, de los menores víctimas de delitos sexuales.
De acuerdo a la Psicología Del Testimonio, las descripciones de eventos que han sucedido realmente difieren en contenido, calidad y expresión de aquellas otras que son producto de la imaginación, de la invención, de la sugestión, o de la inducción realizada por terceros.
El material obtenido debe ser analizado con la finalidad de verificar la presencia o ausencia de diversos Criterios De Realidad que en su conjunto conforman el CBCA, parte esencial de la técnica SVA, la cual debe aplicarse en su totalidad cumpliendo con los requisitos para una adecuada administración de la Entrevista y evaluando los aspectos considerados en la Lista De Validez.
Se trata de una técnica que no se encuentra estandarizada, lo cual no quiere decir que no posea una gran utilidad para calificar un relato como válido en la medida de que la técnica fundamental de cualquier evaluación psicológica, la entrevista, haya proporcionado los contenidos suficientes y necesarios para un análisis apropiado. Las limitaciones verbales y los estados de gran inhibición que pudiera presentar el niño van a constituir una dificultad para arribar a una conclusión que refleje la real validez del relato obtenido.
La administración de técnicas gráficas como el Dibujo Libre, Test De La Familia, Familia Kinética, H.T.P., Persona Bajo La Lluvia, etc. van a ser de utilidad para obtener un material proyectivo que se podrá relacionar con los contenidos de la narración de los acontecimientos en la entrevista, pero sin que esto signifique que deban analizarse este relato con la finalidad de formular ninguna hipótesis interpretativa. Recordemos que no se trata de una entrevista psicoterapéutica sino que se trata de una declaración.
De la misma manera, instrumentos diagnósticos como los tests temáticos Pata Negra – Patte Noire, y CAT-A, CAT-H, y el suplementario CAT-S pueden proporcionar una información de gran relevancia acerca del niño y de sus procesos psíquicos.
El test Pata Negra de Louis Corman es una técnica proyectiva temática compuesta por una serie de láminas que contienen escenas claramente definidas en su estructuración pictórica, las que representan distintas situaciones conflictivas correspondientes al desarrollo psicológico de niños de 6 a 12 años.
Es un test proyectivo, que se presenta con 16 láminas, realizadas por Paul Dauce, donde aparecen dibujos de dos cerdos grandes y tres más pequeños en diferentes actitudes, y cada lámina apunta a temas diferentes: Oralidad, Analidad, Sexualidad, Agresividad, Dependencia - independencia, Culpabilidad, Sexos invertidos, Padre Nutricio, Madre ideal.
El C.A.T.-A y el CAT-H de Leopold Bellak investigan dificultades en la alimentación (orales), complejo de Edipo, rivalidad, escena primaria, masturbación, agresión, culpa y castigo, la respuesta de los padres frente a las distintas conductas, miedos, hábitos, analidad, interacción familiar, etc. Se busca encontrar respuesta a la modalidad de reaccionar del niño frente a sus problemas de crecimiento.
El material del C.A.T.-A consiste en 10 láminas, dos de ellas son escenas genuinas, las demás están ligeramente antropomorfizadas, mientras que el CAT.H muestra las mismas escenas con personajes humanos.
El C.A.T.-S que es el suplemento, también son 10 láminas, numeradas de 1 a 10 todas con escenas de animales que tienen distinto grado de antropomorfización; explora determinadas situaciones conflictivas que si bien no son tan generales resultan frecuentes: como accidentes, situaciones traumáticas, intervenciones quirúrgicas (momento previo y posterior), problemas de aprendizaje, roles parentales, narcisismo, interacción y competencia entre pares, el lugar del varón y el de la mujer, el origen de los niños, el médico, la medicina y las enfermedades, la castración, violencia, abuso sexual, violación, etc.
Se puede elegir la o las láminas del C.A.T.-S que se consideren importantes para agregar al administrar el C.A.T.-A o el C.A.T.-H según el caso, por ejemplo, si se trata de posibles problemas escolares, agregaremos la número 2. Si se trata de problemas de salud, las láminas 5 y 8, siendo la lámina 9 de un gran valor para algunos casos de abuso, especialmente intrafamiliar.

Esta obra cuyo autor es Lic. Germán G.De Stéfano está bajo una licencia deReconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional de CreativeCommons.
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2/9/18

Daño Psíquico: Acerca De Los Resultados De Las Pericias Psicológicas


Cuándo una pericia psicológica está correctamente realizada?

Desde el punto de vista técnico una pericia es adecuada cuando el dictamen posee fuerza probatoria, la cual será estimada por el juez teniendo en cuenta la competencia del perito, los principios científicos o técnicos en que se funda, la concordancia de su aplicación con las reglas de la sana crítica, las observaciones realizadas por los consultores técnicos o los letrados, y los demás elementos de convicción que la causa ofrezca.
Desde el punto de vista práctico, una pericia o una evaluación realizada por un consultor técnico es adecuada si arroja como resultado un diagnóstico y un porcentaje de incapacidad que resulta coherente con el hecho motivo de litis.
Cuando un perito en un dictamen afirma que un determinado evento dañoso, no ha producido secuela psicológica alguna en el peritado, o cuando atribuye la totalidad de la sintomatología observable a una patología preexistente, todos sospechan que hay algo que no está bien.
A partir de aquí hay poco tiempo para que los letrados presenten un pedido de explicaciones y esto hará aún más difícil lograr la designación de un nuevo perito y un nuevo dictamen. La prueba fue producida, el resultado desfavorable a la parte, no hay mucho más que hacer.

No es posible saber exactamente qué resultados hubieran sido los correctos, pero sí es posible especular en términos de generalidades.
En un caso de accidente de tránsito u otro evento traumático, lo habitual hubiera sido alguno de los trastornos de ansiedad, es decir un trastorno por estrés postraumático, trastorno de ansiedad generalizada, trastorno de ansiedad no especificado, etc.
Habitualmente será de curso crónico, y la gravedad será moderada, y esto significa una incapacidad parcial y permanente de aproximadamente un 20-25% del V.T.O.; como así también un tratamiento sugerido de dos años de duración con una frecuencia de dos entrevistas semanales a razón de unos 350 pesos cada una con un profesional de mediana experiencia y renombre.
La existencia de un preinforme en el expediente abre los ojos del perito designado de oficio, y lo habitual es que no se aparte demasiado de los resultados que ya se encuentran en la causa en el momento de examinarla. Tal como se señala en otra publicación, muchos errores y omisiones posibles se evitarán, ya que la inscripción de estos datos en la memoria del profesional designado lo mantendrá alerta durante la administración y evaluación del psicodiagnóstico que conducirá a su dictamen. De la misma manera, preguntas susceptibles de evaluar manifestaciones clínicas de relevancia diagnóstica pueden ser involuntariamente omitidas por el perito, no obstante lo cual el examinado podrá recordar de su primera evaluación y muy probablemente proporcionará las respuestas dentro de la entrevista semidirigida que se le administre para la pericia.
Por otro lado, la presencia de un consultor técnico durante la evaluación realizada por el perito oficia como un incentivo para hacer las cosas bien, estar atento a los detalles, preguntar lo que tal vez en otra situación podría pasar por alto.
Sólo los abogados, y en menor medida los auxiliares que nos desempeñamos en las distintas especialidades en el ámbito judicial sabemos cuánto tiempo y esfuerzo se requiere llegar desde la demanda hasta la sentencia, un largo recorrido en el que asegurar cada prueba lo máximo posible proporciona la tranquilidad de saber que se han usado todos los recursos a favor del cliente y de uno mismo.


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27/7/18

Pericias Psicológicas a Imputados por Abuso Sexual


En las pericias psicológicas realizadas a supuestos abusadores sexuales frecuentemente se pregunta a los profesionales si el examinado "presenta desviación en la esfera de la libido con el fin de corroborar de tal forma, si su aspecto psicológico deviene compatible a la de una persona abusadora", "si presenta perfil compatible con los hechos que se ventilan en la presente causa", "si presenta trastornos en la esfera psicosexual".

Existen muchas clasificaciones y todas establecen variadas clases de abusadores que van desde los impulsivos que muestran una mínima o inexistente planificación hasta los pederastas ritualistas que evidencian un importante nivel de planificación que conduce a montar el escenario en el que puede llevar al acto sus fantasías; o diferentes clases de pedófilos que van desde aquellos que se sienten atraídos por los menores y mantienen sus impulsos en la fantasía hasta aquellos que utilizan recursos de seducción, manipulación, amenazas y/o violencia, como así también aquéllos cuya práctica abusiva puede conducir al homicidio de la víctima con la finalidad de ocultar el acto delictivo.

Aunque no existe un “perfil psicológico” que sea concluyente, los autores coinciden en señalar algunas características tales como una baja autoestima que es compensada por medio del poder y agresión sobre la víctima, disfunciones sexuales con parejas adultas, inseguridad sobre su rendimiento sexual, incapacidad para relacionarse con mujeres adultas, incapacidad para tolerar el stress y baja tolerancia a la frustración,  inestabilidad, inmadurez, personalidad introvertida y solitaria, etc.

Las clasificaciones DSM incluyen a la Pedofilia dentro del grupo de las Parafilias como uno de los Trastornos Sexuales y de la Identidad Sexual, pero ni esto ni los criterios diagnósticos nos dicen mucho que nos sea útil a la hora de responder con fundamento a los puntos de pericia habituales sobre las características del imputado.

De acuerdo a la teoría y gnosología psicoanalíticas hay tres estructuras clínicas que son la Neurosis, Psicosis y Perversión Para el psicoanálisis las estructuras son excluyentes y esto es lo mismo que decir que el diagnóstico va a ir más allá de la fenomenología, ya que no va a limitarse a una suma de signos y síntomas aún cuando éstos sean también considerados al momento de formular y fundamentar un diagnóstico.

Tal vez podamos convenir con los lectores que al hablar de una escena en la que se pone en acto una fantasía que determina una condición erótica particular y distintiva en la elección de la víctima, también estamos hablando de Perversión. La repetición idéntica sobre una serie de víctimas en la que se evidencia una certeza respecto del goce por parte del victimario establece una diferencia con el acto psicótico y con la neurosis.

De acuerdo a ello, obtener en la evaluación del examinado un protocolo Rorschach sin un predominio de C, m, CF, o abundancia de localizaciones S, adecuadas respuestas de M, contenidos H, fenómenos de shock, respuestas de K, etc., o adecuados resultados y proporciones en el Sumario Estructural si la técnica se evalúa por el sistema Exner, orientan hacia un diagnóstico de estructura que resulta incompatible con el de un sujeto que ponga en la escena el acto perverso para el que, conductualmente, debe superar las tres conocidas barreras que implican los inhibidores internos, los inhibidores externos y la resistencia de la víctima.


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15/7/18

Pericias Psicológicas En La Inimputabilidad Por Trastornos Mentales Transitorios


El Art. 34 Inc. 1 de nuestro Código Penal establece que: “No son punibles: el que no haya podido en el momento del hecho, ya sea por insuficiencia de sus facultades, por alteraciones morbosas de las mismas o por su estado de inconsciencia, error o ignorancia de hecho no imputable comprender la criminalidad del acto o dirigir sus acciones”
Los Trastornos Mentales Transitorios (TMT) pueden constituir un eximente o un atenuante según se trate de un trastorno completo o incompleto, pero deben cumplir con ciertas características entre las cuales se destacan que deben ser desencadenados por una causa inmediata, remitir completamente sin secuelas, y que no debe haber sido buscado por el autor del delito con la finalidad de cometer el ilícito.
Esto último resulta de gran importancia en el sentido de que cuando el trastorno es provocado por una intoxicación alcohólica o por drogas, siempre existe la posibilidad de que el consumo haya sido realizado con el propósito de cometer un delito. Hasta hace algunos años era frecuente la intoxicación por medio de una combinación de alcohol y algunas benzodiacepinas como el flunitrazepam buscando provocar estados psíquicos con una importante obnubilación de la conciencia y una desinhibición comportamental, siendo habitual la amnesia posterior a los trastornos de conducta que podían incluir actos violentos y/o brutales satisfacciones instintivas, siendo conocidos estos efectos por el sujeto involucrado.
Por otro lado, los TMT pueden ser espontáneos como es el caso de los sujetos que presentan trastornos de la personalidad, epilepsias parciales que dan lugar a la emergencia de automatismos, fugas, etc. con la característica de la amnesia consecutiva a los estados crepusculares o confusionales de la conciencia.
En otros casos, determinados episodios traumáticos son susceptibles de producir reacciones anormales como sucede en algunos cuadros de estrés agudo, en los que puede observarse toda la gama clínica que va desde los estados de estupor en los que el sujeto queda paralizado, con las percepciones casi abolidas y el contacto social interrumpido, hasta los estados de agitación o confusión mental con gritos, violencia, carreras sin finalidad, desorientación temporoespacial y un onirismo terrorífico que puede conducir a una tentativa de suicidio o a una serie de actos heteroagresivos de gran impulsividad.
Si bien el espectro de posibilidades que pueden anular la responsabilidad criminal es muy amplio, en todos los casos debe haberse evidenciado en el momento del hecho una profunda perturbación de la conciencia y una suspensión del juicio del autor del delito.
En todos los casos, las pericias psicológicas deberían evaluar la personalidad previa del detenido ya que siempre es posible que ciertos estímulos que pueden parecer intrascendentes hayan tenido un efecto traumático en un sujeto con una estructura de personalidad que se caracterice por una gran rigidez defensiva o por una carencia significativa de recursos para la simbolización. 



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7/6/18

Estudio Confirma La Importancia De Aplicar El Protocolo Del NICHD En La Investigación De Víctimas De Abuso Sexual

La investigación realizada por Michael Lamb y Mireille Cyr, y publicada en 2009 en Child Abuse & Neglect (volumen 33, número 5), es el primero que se realiza sobre la efectividad del protocolo del NICHD en países donde el idioma no es inglés y por investigadores que no son los propios autores. Para el estudio se utilizaron 83 entrevistas realizadas por policías y trabajadores sociales siguiendo el protocolo, las cuales fueron comparadas con otras 83 para las que no se utilizó ningún tipo de protocolo.
Los resultados indican que las entrevistas “protocolarizadas” proveen información más precisa y relevante para la investigación (alrededor de 4 veces más), que aquellas no “protocolarizadas”. Las incitaciones al relato libre fueron 3 veces más comunes en estas entrevistas, mientras que las intervenciones dirigidas, con opciones o sugestivas fueron significativamente menos frecuentes. Además, las entrevistas “protocolarizadas” requirieron 25% menos preguntas del entrevistador para obtener la misma información. Este estudio, por lo tanto, al igual que otros anteriores, comprueba la utilidad de aplicar este protocolo en las entrevistas a menores víctimas de abuso sexual. 



Fuente:

Cyr, Mireille and Lamb, Michael (2009): “Assessing the effectiveness of the NICHD investigative interview protocol when interviewing French-speaking alleged victims of child sexual abuse in Quebec”, Child Abuse & Neglect, Volume 33, Issue 5, pp. 257-268.
http://www.cwrp.ca/publications/1407
  
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7/5/18

La Realidad Y La Fantasía En El Trauma De Seducción Por Un Adulto


Freud sostiene que tanto en las neurosis traumáticas como en las neurosis de transferencia (neurosis histérica, neurosis fóbica y neurosis obsesiva) los pacientes se encuentran fijados al trauma y que por este motivo se repite el fragmento de la vida que fue penoso.
Define al trauma como una cantidad de excitación que excede la capacidad del sujeto para controlarla y derivarla psíquicamente y, respecto de las neurosis traumáticas, señala que ante un suceso se produce una afluencia tal de excitación que el aparato psíquico no puede tramitar las excitaciones según el principio de constancia. Por este motivo, este aflujo de excitación obliga al aparato anímico a realizar una tarea que está más allá de este principio y que consiste en ligar la excitación de forma que sea posible la descarga. La repetición en los sueños en que el sujeto revive la situación traumática es atribuida a la compulsión de repetición.
Con respecto a las neurosis de transferencia Freud le va a dar dos tiempos a la acción del trauma: un primer momento es en la sexualidad infantil y el segundo momento es posterior a la pubertad. En una primera escena, llamada de seducción, el niño sufre una tentativa sexual por parte de un adulto sin que esta escena sea penosa cuando transcurre. La primera escena se tornará penosa con posterioridad a la pubertad y a partir de una segunda escena que la evocará por algún rasgo asociativo confiriéndole un valor traumático. Lo traumático no es la escena misma sino su recuerdo, y es por este motivo que Freud va a decir que las histéricas sufren de reminiscencias.
También con respecto a las neurosis de transferencia, en una primera época Freud consideraba al trauma como un hecho acontecido, suponía que sus pacientes habían experimentado determinadas situaciones que provocaban el trauma. Estas situaciones eran de carácter sexual y el trauma era el de seducción, pero con posterioridad a esto le escribe una carta a Fliess en donde le dice “mis neuróticas me mienten”.
Freud se encuentra con que lo traumático no tiene que ser un hecho que haya ocurrido necesariamente, sino que lo traumático puede ser una fantasía, y es entonces cuando le otorga veracidad a la mentira: estas mentiras tenían realidad psíquica, no importaba si el hecho hubiera o no acontecido, lo que importaba era el valor de verdad de estas fantasías y el efecto que tenían en sus pacientes. Un hecho o una fantasía cobra brillo a partir de lo actual, es decir que algo pasó, pensó o imaginó durante la infancia y cuando en la actualidad de la vida adulta acontece algo que se liga asociativamente con la escena anterior, la primera se torna traumática. Lo que hace el factor desencadenante es encadenar algo que había quedado, y no se trata necesariamente de un acontecimiento real.
El concepto de realidad psíquica refiere a una realidad regida por el deseo, y a partir de que Freud se encuentra con estas “verdades falsas” también se encuentra con que hay determinadas fantasías que se repiten y a las que llama fantasías primitivas, originarias, primordiales o protofantasías, entre las cuales se encuentra la fantasía de seducción por un adulto que responde al enigma del origen de la sexualidad.
Si bien la realidad psíquica refiere a lo que es una verdad de ese sujeto, resulta obvio que fantasía y realidad no pueden homologarse fuera de un contexto terapéutico, y menos aún en un contexto judicial en el que un otro termina involucrado ya no en una escenificación de deseo sino en una acción delictiva.
De acuerdo a la Ley 25.852 que introdujo en el Código Procesal Penal de la Nación con el art. 250 bis el procedimiento de Cámara Gesell, los menores de hasta 16 años deben prestar su declaración una única vez, la cual debe ser grabada en audio y video, con la finalidad de evitar la posibilidad de que se produzca una revictimización originada en múltiples declaraciones e interrogatorios. La entrevista debe ser realizada exclusivamente por profesionales de la psicología, específicamente por los peritos psicólogos oficiales que integran el Cuerpo Médico Forense en el ámbito de la justicia nacional o las Asesorías Periciales Departamentales y Cuerpos Técnicos Auxiliares en el caso de la jurisdicción provincial. Tanto la defensa como la querella o particulares damnificados pueden designar peritos de parte, quienes siempre se encontrarán en el recinto contiguo al consultorio donde se realiza la entrevista al niño, y por lo tanto podrán seguir el desarrollo del relato que la supuesta víctima realice.
En lo que refiere específicamente a las entrevistas destinadas a la investigación de abuso sexual de menores, es de primordial importancia que la misma sea realizada conforme a un protocolo desarrollado con esta finalidad como el del NICHD, el cual constituye un instrumento capaz de reducir a un mínimo la posibilidad de inducciones y sesgos en los contenidos obtenidos, los cuales también deberán ser analizados de acuerdo a la Psicología del Testimonio.
En la tarea pericial de analizar la credibilidad de las declaraciones obtenidas en cámara gesell resulta de importancia fundamental aplicar, por un lado, los criterios de técnicas como el SVA-CBCA, pero sin que esto signifique dejar de tener en cuenta aquellos recursos con los que también se puede llegar a un mejor discernimiento respecto de una verdad real.
Esta tarea tiene que ver con poder escuchar diferencias y con tener presente que en una neurosis traumática es el mismo trauma el que posee la parte determinante en el contenido de los síntomas. Así como Freud le da dos tiempos a la acción de un trauma, también señala que existe una relación de complementariedad entre esos dos momentos y que, en el caso de las neurosis infantiles, no hay un diferimiento temporal y la enfermedad se contrae como consecuencia directa de la vivencia traumática.
Estas diferencias remiten a las que también surgen en la clínica de lo traumático: cuando en las neurosis de transferencia se produce una emergencia de un sueño de angustia el sujeto asocia en análisis y por lo tanto se lo puede trabajar como cualquier otro sueño. La presencia de angustia insta al trabajo en análisis y puede verse que muchas veces el paciente está esperando el momento de la sesión para contarlo y elaborar esto que se presenta en su sueño. En el caso de los sueños propios de las neurosis traumáticas no hay asociaciones, siempre aparece lo mismo: el sujeto lo refiere directamente a la vivencia traumática que ha atravesado.

Bibliografía de Referencia:
Freud, Sigmund, Obras Completas
Laplanche y Pontalis, Diccionario de Psicoanálisis
UAJFK – Psicopatología I, Psicología Profunda I, Psicología Clínica.

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14/4/18

Evaluación De La Validez De Declaraciones En Causas Por Abuso Sexual De Menores (Cámara Gesell)



La evaluación de la validez de las declaraciones SVA (Statement Validity Assessment) es la técnica más empleada para evaluar la veracidad de las declaraciones verbales y fue desarrollada para valorar las declaraciones verbales de los niños que habían sido víctimas de abuso sexual.

El SVA está formado por tres componentes que son:

1) Entrevista estructurada con la víctima

2) El Análisis Del Contenido Basado En Criterios CBCA que evalúa el contenido de la declaración

3) La integración del CBCA con la información de un set de peguntas denominada lista de validez.

De esta manera, el CBCA se aplica al contenido de la declaración para determinar si su calidad y contenidos son indicadores de una narración generada a partir de registros de memoria o si son producto de la invención, la fantasía o la influencia de otra persona.

Debido a las frecuentes falsas denuncias por abuso sexual que algunos padres realizan en contra del otro con la finalidad de apartarlos de los hijos, es importante que se apliquen técnicas destinadas a la evaluación de la validez de las declaraciones.

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23/1/18

Daño Psíquico: ¿Preinforme o Consultor Técnico?


Tal como se señaló en entradas anteriores, ambos recursos son de gran utilidad en lo que refiere a tratar de asegurar resultados correctos en la prueba pericial que va a producirse en una causa.
Un diagnóstico inadecuado o un incorrecto establecimiento de la gravedad y el curso del trastorno existente terminarán en un dictamen que no estará mostrando en el expediente la realidad de ese sujeto que es la víctima. Revertir el resultado de una pericia desfavorable no será una tarea sencilla ya que, aún cuando las observaciones que se puedan realizar tengan un adecuado fundamento, las conclusiones elaboradas por el perito oficial tenderán a prevalecer en virtud de que su designación supone una imparcialidad que no tiene la parte interesada en el resultado de la prueba. Aún en el caso de que las conclusiones no se encuentren debidamente fundadas, o en el caso de otros errores groseros y evidentes que hagan que la pericia oficial se tenga por no presentada, se devuelva al profesional y se designe un nuevo perito, el tiempo (procesal y real) que se perderá podrá también producir toda una gama de pérdidas posibles.
¿Preinforme o Consultor Técnico? Ambas opciones son válidas. Aún cuando las conclusiones a las que arribe el perito oficial designado tendrán, salvo raras excepciones, prevalencia sobre las conclusiones elaboradas por el consultor técnico y sobre las posibles objeciones de la parte que no ha resultado favorecida en el dictamen, ésto no representará un obstáculo si desde el inicio se tiene presente que la tarea fundamental es la de lograr que el perito designado arribe a conclusiones que reflejen claramente la realidad del peritado.

Para ello, probablemente, lo más adecuado es que el perito, en el momento de analizar el expediente, encuentre un estudio que le permita saber, con anticipación, lo que sucede en la psiquis del sujeto que debe examinar. No es lo mismo una evaluación realizada a un sujeto conociendo únicamente lo que se enuncia en el capítulo de los “hechos” de una demanda, que realizarla habiendo conocido el desarrollo y conclusiones de un psicodiagnóstico previo debidamente elaborado y fundamentado. Muchos errores y omisiones posibles se evitarán, ya que la inscripción de estos datos en la memoria del profesional designado lo mantendrá alerta durante la administración y evaluación del psicodiagnóstico que conducirá a su dictamen. De la misma manera, preguntas susceptibles de evaluar manifestaciones clínicas de relevancia diagnóstica pueden ser involuntariamente omitidas por el perito, no obstante lo cual el examinado podrá recordar de su primera evaluación y muy probablemente proporcionará las respuestas dentro de la entrevista semidirigida que se le administre para la pericia.
Podrán surgir algunas diferencias, principalmente originadas en el tiempo que haya transcurrido entre ambas evaluaciones, pero lo usual es que estas diferencias sean mínimas dado que por lo general se trata de cuadros clínicos de curso crónico y de pacientes que no han accedido a ningún tratamiento psicoterapéutico.
Si bien la fatalidad existe y la última garantía nunca puede tenerse en ningún ámbito de la vida, hay recursos disponibles que acercan la posibilidad de conocer la realidad de un sujeto que no debe ser víctima dos veces. La primera ya no puede evitarse; la segunda, relacionada con que pueda desconocerse lo que le sucede, sí.


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