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8/10/19

Traumas En La Niñez Producen Cambios En El Cerebro Y Predisponen A Una Personalidad Impulsiva


Una investigación demuestra que vivir situaciones traumáticas en la infancia cambia la fisiología del cerebro y predispone a conductas violentas.

Traumas en la niñez cambian cerebro y predisponen a una personalidad impulsiva

El cerebro queda programado para no activar zonas que inhiben violencia y sobreactivar la de los impulsos.
por Cristina Espinoza

Los golpes reiterados, el abuso, la violencia sicológica, el abandono o la muerte de un ser querido tienen una cosa en común: producen miedo en los niños.
Cuando esas situaciones se repiten, pueden transformarse en traumas, los que han sido vinculados con la agresividad en la adultez.
De hecho, no son pocos los casos de personas violentas que tienen antecedentes de infancias adversas. Sin embargo, ningún estudio había podido encontrar un vínculo neurológico directo, hasta ahora.
Una investigación de la Escuela Politécnica Federal de Lausanne (EPFL), en Suiza, demostró que el trauma en la infancia no sólo produce sufrimiento sicológico, sino que provoca cambios a nivel cerebral, los que están relacionados con la conducta agresiva impulsiva en el futuro.
El estudio, realizado en ratas y comparado con resultados previos en humanos, muestra diferencias en la estructura y funcionamiento del cerebro de quienes vivieron un trauma en la niñez y quienes no.
Al enfrentarse a situaciones estresantes, una persona que ha tenido una infancia normal reacciona activando en su cerebro la corteza orbitofrontal, encargada de inhibir las reacciones agresivas. Pero en las pruebas en animales, los expertos vieron que en aquellos que habían sido expuestos a situaciones traumáticas, esa zona casi no funcionaba.
En cambio, la amígdala, vinculada a las reacciones emocionales y más impulsivas, se sobreactivaba. Luego, los expertos compararon sus resultados con escáneres de personas adultas con rasgos agresivos: ambas zonas cerebrales funcionaban igual que las de las ratas.
“No esperábamos encontrar este nivel de similitud”, dijo Carmen Sandi, líder del Laboratorio de Comportamiento Genético de la EPFL.
Sandi explicó a La Tercera que los resultados de su estudio “demuestran que la exposición al estrés durante los primeros años de vida conduce a un aumento de los comportamientos agresivos y también a alteraciones en la actividad cerebral”, y que esos cambios en este órgano “ya se ven en la adolescencia, según nuestros estudios en curso”, dice.
Huellas en el cerebro
Este trabajo no sólo es el primero en vincular biológicamente el trauma infantil con la conducta agresiva en la adultez. También es el primero en mostrar una programación epigenética a largo plazo.
Esto quiere decir que un factor medioambiental, como el estrés intenso en la niñez, es capaz de alterar genes y programar el cerebro de un individuo para predisponerlo a una mayor impulsividad en su etapa adulta.
Para probarlo, los expertos, además, analizaron qué pasaba con el gen llamado MAOA, asociado a la agresión patológica. “Lo que mostramos en nuestro estudio es que, independientemente de los antecedentes genéticos de un individuo, un trauma en la vida temprana puede por sí solo afectar los niveles de expresión de esta molécula en el cerebro”.
De hecho, las ratas sometidas a estrés vieron alterada la expresión del gen, el cual aumentó en la corteza prefrontal. Los investigadores probaron que un tratamiento farmacológico podría ayudar.
Se trata de un inhibidor del gen MAOA, en este caso un antidepresivo, que revirtió el aumento de la agresividad, por lo que el equipo explorará nuevos tratamientos para revertir los cambios físicos en el cerebro.
“Pese a eso, creemos que, de todas formas, cualquier tratamiento farmacológico dado a los seres humanos necesita ser combinado con una terapia cognitiva adecuada. En nuestra opinión, estos fármacos podrían ser capaces de abrir oportunidades para el aprendizaje y la plasticidad en el cerebro y, por lo tanto, volver a programar los comportamientos (y las funciones cerebrales) que fueron dañados por la exposición temprana al trauma”.
Fuente:
Escuela Politécnica Federal de Lausana, Suiza



25/4/13

Chicos Violentos - Primera Parte

Audio del programa "Dialogando" con la conducción del Dr. Ricardo Dealecsandris.

Invitadas:

Dra. Amelia Haydée Imbriano; Decana del Dto. de Psicología, Psicología Social y Psicoanálisis de la Universidad Kennedy; Directora de la Maestría en Psicología; consultora y directora de investigaciones en universidades americanas y europeas.
Dra. Paula Winkler: Doctora en Derecho y Ciencias Sociales, Magister en Ciencias de la Comunicación; es profesora e integra grupos multidisciplinarios de investigación de temas sociales en la Universidad Kennedy.







23/4/13

¿Por Qué Matan Los Niños?


La Lic. Agostina Ilari Bonfico ha mantenido una entrevista radial sobre la publicación “Por qué matan los niños? (Imbriano, Amelia, Ilari Bonfico, Agostina y Winkler, P. Letra Viva. 2011).
En la misma se transfieren los resultados de una investigación llevada a cabo en Universidad Kennedy.